Las altas temperaturas que ya afectan al Alto Guadalquivir y la llegada de la temporada de mosquitos han puesto sobre la mesa dos de los principales riesgos para la salud durante el verano. Con previsiones que superarán los 40 grados en los próximos días, los especialistas insisten en la importancia de adoptar medidas de prevención para evitar golpes de calor y reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por insectos.
Precisamente con este objetivo, el Centro de Adultos de Villa del Río ha acogido una sesión informativa impartida por profesionales de la Unidad de Gestión Clínica de Montoro, centrada en la protección frente al calor extremo, las picaduras de mosquitos y la prevención del Virus del Nilo Occidental.
Durante el encuentro, la enfermera comunitaria Inma Vega y el trabajador social Miguel Ángel Bravo (ambos trabajadores de la UGC de Montoro) ofrecieron recomendaciones prácticas dirigidas especialmente a personas mayores y colectivos vulnerables, los grupos más expuestos a los efectos de las altas temperaturas.
Entre los consejos más destacados figura mantener una hidratación constante, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día y mantener las viviendas frescas mediante una correcta ventilación y el uso de persianas durante las horas de mayor calor.
En cuanto a los mosquitos, los profesionales recordaron la importancia de utilizar repelentes autorizados, vestir ropa que cubra la mayor parte del cuerpo durante el amanecer y el anochecer y eliminar cualquier acumulación de agua estancada en patios, jardines o terrazas, ya que estos espacios favorecen la reproducción de los insectos.
La charla también sirvió para resolver dudas sobre el Virus del Nilo Occidental, una enfermedad que cada verano centra parte de la vigilancia sanitaria en Andalucía y cuya principal medida de prevención sigue siendo evitar las picaduras.
Con una nueva subida de temperaturas prevista para los próximos días en la comarca, los expertos recuerdan que la prevención continúa siendo la mejor herramienta para disfrutar de un verano seguro.