El volcado de información de las cajas negras de los trenes Iryo y Alvia, siniestrados el pasado 18 de enero en Adamuz, se realizará este jueves, 5 de marzo, en las dependencias de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) en Madrid.
La medida ha sido autorizada por el Tribunal de Instancia de Montoro, que dirige la investigación sobre las causas de la catástrofe. La jueza ha permitido el acceso, extracción y análisis del contenido de los registradores únicos, conocidos como cajas negras, así como el acceso a los datos grabados por las cámaras de seguridad instaladas en el interior del tren Iryo, cuyos últimos vagones descarrilaron y chocaron con el Alvia que circulaba en sentido contrario.
El procedimiento se realizará por la empresa fabricante de los equipos, en presencia de agentes de la Policía Judicial, que levantarán acta de todo el proceso. Entre otras medidas, se obtendrán evidencias digitales y copias certificadas de los datos, asegurando la custodia y control de la información. La Policía Judicial podrá conservar una copia para continuar con las diligencias de investigación y deberá entregar otra copia de forma inmediata al juzgado, quedando bajo custodia de la letrada de la Administración de Justicia (LAJ).
La apertura de las cajas negras es una fase clave en la investigación, que busca esclarecer de manera precisa las causas del accidente ferroviario que conmocionó a la comarca y provocó un alto número de víctimas y heridos. La diligencia permitirá obtener información sobre la velocidad, frenado, señales y funcionamiento de los sistemas de ambos trenes en los minutos previos a la colisión, aportando pruebas fundamentales para el esclarecimiento judicial y técnico del siniestro.