Adamuz honra a las víctimas del accidente ferroviario en una misa funeral arropada por toda la comarca

Los alcaldes del Alto Guadalquivir destacan la solidaridad ejemplar del pueblo de Adamuz y el compromiso colectivo mostrado tras la tragedia que costó la vida a 45 personas

25 de enero de 2026 a las 20:16h
Actualizado: 25 de enero de 2026 a las 20:16h
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La caseta municipal de Adamuz acogió la misa funeral en homenaje a las víctimas
Declaraciones de los representantes políticos de la comarca

La localidad de Adamuz (Córdoba) ha celebrado este domingo, 25 de enero de 2026, una misa funeral en memoria de las 45 personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo 18 de enero, así como de los numerosos heridos que resultaron del siniestro. La ceremonia tuvo lugar a las 11:00 horas en la Caseta Municipal de la localidad.

El acto religioso fue presidido por el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, y contó con la presencia de una veintena de sacerdotes, entre ellos el párroco local y el obispo emérito de la diócesis, Demetrio Fernández. La misa también incluyó la participación de autoridades civiles, representantes de las fuerzas de seguridad, familiares de las víctimas, rescatistas y un numeroso grupo de vecinos que se congregaron para rendir homenaje y rezar por los difuntos.

Durante la ceremonia se colocó de forma destacada la imagen de la Virgen del Sol, patrona de Adamuz, y se llevaron a cabo oraciones y gestos de recuerdo por quienes perdieron la vida. El obispo resaltó la necesidad de fe y esperanza, subrayando que es preciso “hacer un esfuerzo por apartar nuestros pensamientos de lo trágico” y buscar consuelo colectivo, y trasladó su cercanía espiritual a los familiares y afectados.

Los distintos alcaldes de la comarca estuvieron presentes en el funeral
Los distintos alcaldes de la comarca estuvieron presentes en el funeral -

El homenaje se ha celebrado en el mismo enclave donde se levantó el hospital de campaña durante la emergencia, un espacio cargado de simbolismo que ha servido para recordar a las víctimas y para poner en valor la respuesta solidaria que se activó de forma inmediata tras la catástrofe. Hasta allí se desplazaron alcaldes y alcaldesas de los municipios vecinos, que quisieron estar junto al pueblo de Adamuz en una jornada profundamente emotiva.

Desde Pedro Abad, su alcalde, Juan Antonio Reyes, subrayó que el acto no solo era un recuerdo a las víctimas y a sus familias, sino también una forma de compartir un dolor que ha sido colectivo. Recordó cómo la comarca del Alto Guadalquivir se volcó desde el primer momento cuando Adamuz pidió ayuda y destacó que, una semana después, era igualmente importante estar presentes para acompañar al municipio en este duelo compartido, provocado por un suceso que golpeó muy hondo a toda la zona.

El alcalde de Villa del Río, Jesús Morales, incidió en la respuesta inmediata de los ayuntamientos y servicios de emergencia. Recordó que, tras el accidente, todos los pueblos enviaron los efectivos disponibles de Protección Civil y Policía Local para colaborar en una catástrofe cuyas imágenes, reconoció, fueron especialmente duras. Morales expresó el deseo de que una tragedia así no vuelva a repetirse y anunció que el Ayuntamiento de Villa del Río llevará a pleno un reconocimiento institucional al pueblo de Adamuz por su ejemplar movilización y capacidad de respuesta, que calificó de “increíble”.

En representación de Villafranca de Córdoba, su alcalde Francisco Palomares trasladó su pésame a las familias de las víctimas y su apoyo a las personas que viajaban en el tren y sobrevivieron a una situación extrema. Palomares destacó especialmente la actitud del pueblo de Adamuz, señalando que quienes vivieron los hechos de primera mano fueron testigos de una solidaridad poco común, en la que los vecinos no dudaron en entregarse por completo para ayudar, incluso poniendo en riesgo su propia integridad física.

La alcaldesa en funciones de El Carpio, Vanessa Mariscal, puso el acento en el valor demostrado por los vecinos durante las horas críticas del accidente. Señaló que en situaciones de este tipo es necesario sacar fuerzas y dejar el miedo a un lado, porque había muchas personas que necesitaban ayuda urgente, y subrayó que la magnitud de la tragedia, con 45 víctimas mortales y numerosos heridos, exige no olvidar nunca lo ocurrido.

Por su parte, la alcaldesa de Montoro, Lola Amo, recordó cómo el domingo del accidente nada hacía presagiar el desenlace que acabaría dejando a toda la comarca “rota de dolor”. Amo destacó que este acto supone un reconocimiento a las víctimas, a los heridos que aún permanecen hospitalizados y a todas las personas que colaboraron en las labores de auxilio. También puso en valor la coordinación y la rapidez con la que actuaron los recursos humanos y materiales del Alto Guadalquivir, afirmando que, incluso en medio de la tragedia, se han extraído importantes aprendizajes.

Especialmente emotiva fue la intervención de la alcaldesa de Bujalance, Elena Alba, quien habló desde una vivencia cercana, al recordar que una de las víctimas era vecina de su municipio. Alba calificó la jornada como “tristísima” y expresó el sentimiento de desolación que se ha extendido por toda la comunidad durante esta semana. Subrayó que tragedias de esta magnitud dejan una huella profunda y duradera en la sociedad y que son hechos que no deberían producirse nunca.

La misa funeral concluyó con un mensaje compartido por todas las autoridades presentes: Adamuz no estuvo solo entonces ni lo está ahora. El acto sirvió para reafirmar la unión de toda una comarca que, golpeada por la tragedia, ha mostrado también su lado más humano, solidario y comprometido.

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