La Diputación de Córdoba, a través del Instituto Provincial de Desarrollo Económico (Iprodeco), impulsa junto a la Asociación Empresarial de Turismo de la Provincia de Córdoba (EMCOTUR) el ciclo ‘Sabores y estancias de Córdoba’, una iniciativa destinada a reforzar la conexión entre el sector agroalimentario y el turístico en las distintas comarcas de la provincia. Dentro de este programa, el Valle del Guadalquivir ocupará un lugar destacado con una jornada centrada en la riqueza productiva del territorio y, especialmente, en la Denominación de Origen Protegida Montoro-Adamuz.
El delegado de Desarrollo Económico, Promoción y Empleo de la Diputación de Córdoba, Félix Romero, ha señalado que este proyecto nace con el objetivo de “favorecer el consumo de los productos locales, potenciar la identidad gastronómica de cada comarca e impulsar la generación de acuerdos comerciales entre productores y empresas turísticas”. En este contexto, el Valle del Guadalquivir se presenta como un enclave estratégico por su tradición agrícola y su capacidad para integrar el producto de calidad en experiencias turísticas diferenciadoras.
La jornada prevista para el mes de abril en esta comarca llevará por título ‘Cítricos, huerta y tradición oleícola’ y reunirá a empresas de cítricos y zumos, industrias de conservas vegetales, artesanos alimentarios y almazaras, con un papel central para la DOP de aceite de oliva virgen extra Montoro-Adamuz. Esta denominación, reconocida por la singularidad de sus aceites obtenidos mayoritariamente de la variedad picual en un entorno de sierra y campiña, se consolida como uno de los principales referentes de calidad agroalimentaria del Valle del Guadalquivir.
El programa de la jornada incluirá espacios de networking profesional, una demostración industrial centrada en el AOVE y un taller específico bajo el título ‘El cítrico como producto turístico’, diseñado para explorar nuevas fórmulas de integración del producto local en la oferta turística del territorio. Estas actividades permitirán visibilizar el potencial del aceite de Montoro-Adamuz no solo como producto gastronómico, sino también como elemento tractor de experiencias vinculadas al oleoturismo y al turismo gastronómico.
Romero ha subrayado que el ciclo está orientado a “impulsar un modelo de turismo más auténtico, sostenible y competitivo”, promoviendo la colaboración entre alojamientos turísticos, productores agroalimentarios y denominaciones de origen. En el caso del Valle del Guadalquivir, esta estrategia refuerza la proyección de la DOP Montoro-Adamuz como un activo clave para el desarrollo económico local y la diversificación de la oferta turística.
Con la participación prevista de alrededor de 50 empresas del sector turístico y agroalimentario a lo largo de todo el ciclo, ‘Sabores y estancias de Córdoba’ se consolida como una herramienta de cohesión territorial y promoción del producto de proximidad. En el Valle del Guadalquivir, la combinación de cítricos, huerta y aceite de oliva virgen extra de la DOP Montoro-Adamuz ejemplifica el valor de una comarca que apuesta por la calidad, la identidad y la innovación como señas de futuro.